Inicio Palabras de Aliento Cuando aprendemos a mover El Reino de Dios, orando
Cuando aprendemos a mover El Reino de Dios, orando PDF Imprimir E-mail

 

Salmo 21:2 Le has concedido el deseo de su corazón, y no le has negado la petición de sus labios.

Los hijos de Dios nos olvidamos rápidamente de las promesas de nuestro Padre celestial.

He podido escuchar y aun yo he caído en lo mismo, escuchamos un poderoso mensaje de la palabra y salimos corriendo a tratar de hacerlo realidad o alguien nos hablo de las promesas de Dios o leemos en la palabra y oramos pidiendo algún deseo de nuestro corazón, pero pasa el tiempo y no vemos nada de lo que nuestro corazón o nuestros deseos anhelan ver y nuestra fe decae.

La pregunta es, ¿fue solo emoción?,¿ debo dejar de pedir? , ¿Me engañaron con tanta palabra?, tantas preguntas que nos hacemos todos los hijos de Dios cuando vemos que no pasa nada. Y la respuesta es, ¡debemos seguir creyendo! hasta que el deseo se convierta en nuestra pasión (ósea en fe poderosa) y que nuestros labios comiencen a confesar gritando que lo vamos a recibir,  esto aunque nuestros ojos naturales no vean nada.

Nunca dejemos de creer y nunca te rindas, recuerda cuando nuestro Padre celestial puso en ti la semilla del deseo por algo ten la seguridad que cumplirá.

Espera solo espera y veras crecer lo que tu espera.

Pensamiento : Pastor Fernando Llanos

 

Ministerios Verbo Guayaquil

Predicas Dominicales

Siembra en el Reino

 


 Jehová, hasta los cielos llega tu misericordia,
y tu fidelidad alcanza hasta las nubes.

Salmos 36:5


Revisa tu cuenta

Horarios

REUNION: 09:00 A 11:30

Fotos y Videos

Chatea con Nosotros

Twitter

Facebook

Visitas

62061
HoyHoy188
AyerAyer236
Esta SemanaEsta Semana1665
Este MesEste Mes3936
TodosTodos62061
Tenemos 8 invitados conectado(s)